martes, 15 de agosto de 2017

Consejo Ambiental de Tigre, Presentación.



Consejo Ambiental de Tigre  (CAT)
Hace ya un tiempo (más de dos años) que organizaciones socioambientales y vecinos nos reunimos en el Concejo Deliberante  de Tigre y casi de forma espontánea se conformó un espacio de trabajo de carácter socioambiental. Y hemos decidido por consenso llamarlo : “Consejo Ambiental de Tigre” (CAT)
Estamos atravesando un tiempo en el cual urge una mirada crítica, integral y ética sobre lo que llamamos Desarrollo Sostenible.
Desde Naciones Unidas, y distintas instituciones alrededor del mundo, se habla del Cambio Climático y el compromiso que deben asumir los países firmantes en el acuerdo de Paris en diciembre de 2015 ( Entre ellos, Argentina) en mitigar los Gases de Efecto Invernadero y crear infraestructura de adaptación sobre las consecuencias del mismo.
Mencionamos el acuerdo de París, ya que uno de los compromisos asumidos por nuestro Gobierno es el uso sustentable de los recursos renovables. Los bosques y humedales son relevantes depósitos de carbono, su función eco sistémica es vital. Su protección debe ser prioridad absoluta
Sin embrago, fuera del discurso, hay un vacío de acción cómplice con la estructura económica y productiva que nos condujo a esta realidad ambiental.
Decimos que hay que pensar globalmente, y actuar localmente. Como vecinos de Tigre y las Islas del Delta, asumimos nuestro compromiso de participación, haciendo valer los derechos que nos representan y somos consecuentes con la protección de  humedales,  ríos,  educación y los servicios elementales; entre otras cosas  para desarrollarnos como sociedad en armonía con la naturaleza.
Convocamos a quienes sienten, protegen o buscan de qué manera colaborar para frenar el deterioro ambiental en su territorio a acercarse al Consejo Ambiental de Tigre.
El mismo se formó con la intención de trabajar y proponer proyectos, que regulen el cumplimiento de normas y leyes existentes. Además de trabajar sobre nuevas propuestas en conjunto con especialistas,  académicos, científicos, ciudadanos y políticos.
Nuestra misión es  dar respuestas a un modelo de Desarrollo que es insostenible y excluyente. Por ejemplo proteger el Delta y todos los demás humedales. Unir capacidades que nos permitan construir una comunidad vinculada con su entorno y protagonista de los procesos de toma de decisión.
Hoy, el mayor desafío es que podamos superar los intereses puramente económicos que atentan contra el Medio Ambiente y la Sociedad. La preservación de Humedales, Modificación de la ley 8912 sobre uso de suelo, presentar propuestas para el saneamiento del Reconquista y un plan que focalice el origen de la problemática para dejar de contaminar.
Continuaremos con el blog de El tigre Verde, en homenaje a su fundador Ricardo Barbieri. El mismo será una herramienta de consulta, información, opinión y debate sobre los temas  Socioambientales de la región.
Así mismo, el Consejo Ambiental de Tigre está abierto para quienes deseen comunicar, o consultar sobre alguna irregularidad en su barrio.
                                                                                             Atte. Consejo Ambiental de Tigre (CAT)
El CAT se reúne el primer y tercer miércoles de cada mes en el HCD de Tigre a las 10hs.
Contactos

sábado, 12 de agosto de 2017

Urgente: amenaza de desalojo contra Punta Querandí
El empresario Jorge O’Reilly solicitó a la Justicia el desalojo del Museo Autónomo de Gestión Indígena y otras construcciones de la comunidad de Punta Querandí, al argumentar que constituyen un “despojo” de su propiedad privada. La causa se tramita en el Juzgado en lo Civil y Comercial Nº16 de San Isidro, a cargo de la jueza María Teresa Petrone, quien dio cinco días para contestar la demanda.

Desde su firma San Atanasio SRL, O’Reilly se esfuerza por mostrar a los integrantes de la comunidad de Punta Querandí como violentos, llegando a mencionar supuestas causas penales por “lesiones y disparos de armas de fuego”.

En ese sentido, la demanda promueve un “interdicto de recobrar” (desalojo) de la parcela 321-f, es decir “el restablecimiento inmediato del orden alterado por actos de violencia o clandestinidad”.

San Atanasio SRL expresa: “La presencia de ese movimiento fue y sigue siendo fuente de conflictos”, destacando que “se produjeron en esa zona reiterados episodios de violencia, amenazas y robo de alambrados perimetrales, que dieron lugar a denuncias y a la formación de causas penales”.

Luego agrega: “Desde enero de 2017, se consumó el despojo en tres sectores de la parcela 321-f, identificados como “Museo, “Vivero” e “Invernadero” conformando un área sobre la cual los demandados y la agrupación que dicen integrar se ha instalado de hecho e incluso están sometiendo a una suerte de control sui generis, caracterizado por agresiones, amenazas y exclusiones dispuestas a su antojo”.

La demanda identifica como “autores del despojo” a Valentín Palma Callamullo y Pablo Andrés Badano, integrantes de la comunidad de Punta Querandí, no obstante solicita identificar a los demás “ocupantes, copartícipes o beneficiarios”.

Por otro lado, si bien la denuncia apunta a tres construcciones en particular, la empresa deja en claro sus pretensiones de lograr el desalojo definitivo de Punta Querandí, ya que afirma: “Esta demanda concierne pues a la parcela 321-f y al sector lindero identificado provisoriamente (…) como ‘2º fracción’, con una superficie de 65 áreas, 51 centiáreas, 69 decímetros cuadrados, que conforman de hecho un único bloque”.

En mayo la comunidad de Punta Querandí inauguró su Museo Autónomo de Gestión Indígena, un gran paso en la recuperación del territorio y a su vez una reparación histórica a la memoria de los pueblos originarios del lugar.

Recordemos que a fines de 2016 los hechos de violencia vinieron de parte de quienes quieren desaparecer Punta Querandí, al destruir en dos oportunidades una de nuestras construcciones más importantes: el Opy, el espacio espiritual de la cultura guaraní.

En abril de 2017, un albañil de un predio cercano denunció que personas vinculadas al barrio privado San Benito y la empresa EIDICO le habían ofrecido dinero para “incendiar los ranchos” de Punta Querandí. El trabajador denunció los hechos en la Fiscalía de Benavidez, pero la investigación no avanzó.

El Convenio 169 de la OIT, al que la Argentina adhirió, obliga a los Estados a reconocer y proteger “los valores y prácticas sociales, culturales, religiosas y espirituales” de los pueblos indígenas, así como a tomar “medidas encaminadas a allanar las dificultades que experimenten dichos pueblos al afrontar nuevas condiciones de vida y de trabajo”. 

                                                                        BOLETÍN Nº124 - SÁBADO 5 DE AGOSTO


miércoles, 2 de agosto de 2017

El Tigre Verde Vive

El fundador y alma mater de este Blog, Ricardo Barbieri, falleció el 15 de Enero de este Año.
Con toda generosidad su familia nos autorizó a continuar con el mismo.
Es el mejor homenaje a Ricardo sabiendo que nunca podremos sustituir su tarea.
Intentaremos que este blog continúe siendo una herramienta de información, publicación consulta y polémica ambiental, no solo  de Tigre, sino de todos aquellos lugares y geografías que quieran comunicar sus experiencias, problemáticas, proyectos y denuncias.
El equipo, ad honorem, que asume esta responsabilidad, por ahora, se compone de
·         Operadores, Redactores: Romina Andelique, Luciano Dragani, Camila Hassan.
·         Consultores: Fernando Dell Giudice, Martín Nunziata y Patricia Pintos.
·         Coordinador: Gustavo Corizzo.
Esperamos que más gente se sume a este grupo de trabajo.

Proponemos a todas las organizaciones que se ocupan del Medio Ambiente que envíen sus notas para subir al Blog, observando siempre el respeto necesario para que la comunicación sea un aporte aunque sea polémica, que sea el debate de ideas, y no el de calificativos el que se lleve a cabo.

viernes, 28 de julio de 2017



MURIÓ UN IMPRESCINDIBLE: Ricardo Barbieri (1946-2017)
            Pareciera que la muerte sobrevaluara la vida de las personas. En este caso la tarea desarrollada por su nobleza es lo que para mí define a Ricardo como un “imprescindible”, como dijera Silvio Rodríguez en una de sus canciones.
            Y esa tarea fue La lucha por la Naturaleza (me resisto a llamarla medio ambiente) es decir, La defensa del Planeta Tierra.
            Conocí a Ricardo -su segundo nombre era: Argentino- hace ya unos 30 años en la Fundación Pro Tigre, creada por otra gran ambientalista (también fallecida, en 2005) Carlota Sanchez Aizorbe.
            Desde entonces recorrimos caminos comunes por temas socio ambientales graves como la contaminación del río reconquista y sus arroyos afluentes. Y como consecuencia el impacto en la calidad de las aguas de dieciocho municipios bonaerenses, el Río Luján, el Delta y el Estuario del Río de la Plata.
            Ricardo acompañó denuncias, acciones judiciales y movidas, reclamando por los hechos y los incumplimientos de los organismos y funcionarios responsables de varios turnos políticos. Registró con su cámara y sus apuntes acciones directas que realizaban las organizaciones socioambientales ninguneadas en general por los funcionarios y los grandes medios.
            Con su cuerpo montado a veces en un ciclomotor, otras a pie y acompañado por su perro, relevaba el territorio fotografiando y denunciando basurales clandestinos a cielo abierto, arroyos, zanjones contaminados llenos de basura y volcamientos de industrias.
            También abordó un tema central en la región que a partir de los ’90 han causado graves inundaciones: el uso del suelo. Es decir el avance de un modelo de desarrollo urbano de alto impacto ambiental negativo; los barrios privados cerrados, sobre humedales y valles de inundación.
            Participó de varias Audiencias Públicas, la última de ellas que publicó en su Blog, fue la de Remeros Beach que también lo llevó a participar en un programa de televisión (CN23).
            Hicimos recorridos por el Río Reconquista y el Delta, haciendo varios videos que él mismo registraba y luego editaba. Por tiempos, Ricardo actuaba como un “Lobo Solitario” y cada tanto se contactaba con organizaciones ambientales y sociales.
            Su trabajo más importante –a mi juicio- en la soledad en que se sumía, es su Blog: “El Tigre Verde”. Visitado, leído y consultado por personas, organizaciones y hasta por los propios funcionarios de mucho más allá de su territorio Ricardo Rojas, o de Tigre su Municipio.
            Por esta vocación en la defensa de lo trascendente, la Naturaleza, que nadie le enseñó, que nadie lo obligó, que no fue un hombre rentado y que le trajo no pocos sinsabores y gastos , es que digo que es “Uno de los Imprescindibles”. Porque nadie puede sustituirlo, porque nadie irá con su cámara a registrar, denunciar y publicar lo que veía como lo hacía él.
            Pero igual que con la muerte de otros ambientalistas que me ha tocado conocer, más que en el desgarro que produce inevitablemente la partida, pienso en la alegría y la suerte de que estas personas hayan existido.
            Siempre se dice que este tipo de personas seguirán después de la muerte “entre nosotros”. En este caso creo que Ricardo podrá hacer de este lugar común una realidad. Y esto se constituye en una propuesta para la supervivencia del Blog El Tigre Verde. No entiendo nada de blogs, webs, internet y de cómo se administra. Pero si un pequeño grupo de personas pudiera operar el blog, si consiguiéramos la voluntad de sus familiares, que las organizaciones ambientales, sociales y personas que quisieran publicar fotos, textos, testimonios, enviaran estos insumos a esta publicación digital que ya tiene una gran instalación, se haría realidad que esa parte de Ricardo sobreviviera.
Sería el mejor homenaje a Ricardo.
Quienes piensen que pueden ser operadores y aportantes de información, háganmelo saber.
Mi abrazo enorme para su compañera ….. y sus hijos……
Hasta siempre Ricardo,
                                                                                             Martín Nunziata

jueves, 1 de diciembre de 2016

Se aprobó la Ley de Humedales a medida de los gobiernos provinciales.

El Senado de la Nación finalmente le dio sanción a la Ley de Protección de Humedales. A pesar de tratarse de una legislación nacional de presupuestos mínimos de carácter federal, varios artículos fueron modificados incluso durante la misma votación para darle una mayor injerencia a las Provincias, con gobiernos que quieren continuar profundizando el modelo extractivo. Algunos senadores impusieron así la posibilidad de decidir las áreas que serán explotadas con fines productivos, con criterios laxos en el ordenamiento territorial de humedales, y sin moratoria.
La coyuntura no resultaba favorable. A pesar de que las organizaciones sociales y ambientales llevan trabajando tres años en la discusión específica de la Ley, algunos senadores expresaron hasta ayer mismo desconocer de qué se trata el proyecto. En ese marco, la semana pasada el recinto votó que se volviera a discutir en comisiones, a pesar que sólo restaba una sesión ordinaria. Algunas voces advirtieron que la Ley estaba "herida de muerte", pues corría grave peligro de perder estado parlamentario. En este contexto, debieron aceptarse negociaciones de último momento, que le restan poder a la iniciativa legislativa como herramienta para proteger los humedales.
Así, el futuro de estos ecosistemas que tienen gran responsabilidad en regular los ciclos hidrológicos, incluyendo la posibilidad de mitigar las inundaciones severas, estuvo signado por una dinámica parlamentaria particular. En el debate previo, el senador Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur) -autor principal del dictamen de mayoría- intentó enfatizar que "lo siento como un proyecto de todos". Aclaró que "promovimos un gran debate desde mayo", convocando a dos audiencias públicas. Aun así, "no fue suficiente" y a pedido de senadores "se hicieron 26 modificaciones", incluyendo cambios en 18 de los 20 artículos de lo que fuera presentado como el proyecto de consenso.
En esa instancia, como en los días previos fue el senador Alfredo De Angeli (PRO - Cambiemos) el encargado de sembrar dudas: "Nosotros estamos muy preocupados, porque tenemos que volver a las provincias y contarles a los productores por qué se votó la Ley de Humedales". También advirtió que con la Ley no se podrían realizar obras de infraestructura de defensa de las inundaciones porque se harían sobre humedales, cuando justamente son estos ecosistemas los que naturalmente previenen de las inundaciones severas. En los días previos, se conoció que el Ministro Rogelio Frigerio tiene interés en construir un barrio náutico en Villa Paranasito, sobre humedales entrerrianos. De Angeli  se mostró preocupado porque "no se podrían construir caminos".



La letra achica

A la hora de la letra chica de la Ley de Humedales, sin embargo, fue la senadora Graciela De la Rosa (FpV), de Formosa, quien se encargó de corregir el llamado "proyecto de consenso", incorporando algunos cambios considerables con el argumento de defender a las provincias. Así por caso en la discusión del artículo 5°, la senadora incluyó  la potestad de las provincias como "autoridades competentes" de la Ley, y extendió de dos a tres años el plazo para confeccionar el Inventario de Humedales. Este último punto ya había sido presentado por el propio gobierno nacional, cuando lanzó su iniciativa de hacer el Inventario, expresó que "tomará al menos tres años". Resulta un dato importante, porque recién luego de esta tarea, las Provincias tendrán dos años más para hacer su "Ordenamiento Territorial de Humedales", según el artículo 12.
Este punto se conecta con otra cuestión clave: el proyecto resultante de la negociación y el consenso no incluye una cláusula precisa de moratoria respecto al avance sobre los humedales hasta tanto no se cuente con el inventario y el ordenamiento. Resulta así una Ley sin poder de acción efectivo, porque habrá al menos 5 años (3 de Inventario nacional, 2 de Ordenamiento provincial) para que se negocie la ocupación extractiva sobre los humedales. La herramienta de la moratoria resultó fundamental en la Ley de Bosques, sancionada en 2006, como recuerda María Eugenia Testa, ex integrante de Greenpeace. Sin moratoria, hay riesgo de mayor "corrupción y el otorgamiento especulativo de permisos".
Otro aspecto regresivo del debate final en el recinto fue la exclusión explícita de los salares como ámbito de aplicación de la Ley, por pedido de la senadora Silvia Giacoppo (UCR) de Jujuy, con el fin confeso de no afectar los intereses de la minería de litio. Lo había intentado desde el principio la senadora Inés Blas (FpV), quien pidió alterar el objeto mismo de la Ley, pero en ese momento Pino Solanas logró que no se modificara. Sin embargo, con la excusa de que se incorporó un nuevo artículo más adelante, Giacoppo volvió a sacar el tema y se incluyó como artículo 14 -sin correlación alguna con los otros artículos- la excepción de los salares, agregando que "serán objeto de una regulación específica".



¿Una cuota de optimismo?

La sanción definitiva de la Ley de Humedales, no obstante todas las falencias señaladas, aún puede resultar una herramienta útil para el movimiento ambientalista. Si tomamos los casos de las Leyes de Bosques y de Glaciares, que son antecedentes directos, como señaló la senadora Magdalena Odarda -otra de las impulsoras de esta Ley-, entonces se debe aprender de estas experiencias. Ninguna de esas legislaciones tuvo una aplicación efectiva en toda su magnitud, porque tal vez se descuidó el seguimiento de la normativa luego de conseguida la sanción. En el caso de Bosques tuvo cierta incidencia, ayudada por la moratoria, aunque la pelea fue desigual en las distintas provincias que hicieron su ordenamiento. En el caso de Glaciares, la tarea del Inventario recayó en la Nación, pero todavía su avance es muy lento y sin seguir las prioridades pautadas.
También el año pasado, cuando la Ley de Humedales corría riesgo de no ser tratada en Diputados, existieron voces críticas desde algunas organizaciones ambientalistas porque la legislación no representaría ningún punto concreto. Pero otras organizaciones, sobre todo con base en el Litoral, argumentaron la importancia de que existiera una Ley, y en ese sentido aún en el peor de los casos obliga a los gobiernos provinciales a tener que tratar la cuestión. De aquí entonces se abre una agenda a mediano plazo que debe seguirse en cada territorio, además de solicitar el Inventario a nivel nacional, pidiendo también incluso que haya legislaciones provinciales, que algunos senadores expresaron como la solución. 
Por cierto que los graves problemas ecológicos, y en particular con el caso de las inundaciones severas, no admiten tiempos dilatados en tomar medidas concretas. La realización efectiva del Inventario de Humedales, en este punto, debe ser también otra herramienta para seguir poniendo el tema en agenda, a la vez que recordando su importancia ante eventos concretos como las inundaciones. Y mientras que la Ley les dio un lugar relevante a los gobiernos provinciales -como puerta para seguir con el extractivismo- debe señalarse el carácter federal e incluso interjurisdiccional de muchos humedales. Con todo ello, los dirigentes ambientalistas -provenientes de ONGs- involucrados en el gobierno nacional también deberían tomar partido definitivo por los humedales en la reglamentación y aplicación de la Ley.